martes, 1 de diciembre de 2009

El placer de volar

Hace ya tiempo, con ocasión del viaje a Sotos (Cuenca), hablé sobre las motivaciones y atractivos de volar. Al poco de publicarlo, me dí cuenta de que me había dejado lo más notorio: el mero placer de volar, de elevarse sobre el suelo y deslizarse por el aire, dejando abajo preocupaciones y obligaciones.

En realidad no hace falta ser bi piloto ni aerotrastornado para emocionarse, por ejemplo, con imágenes como las de este video:


Yo creo que, a la mayoría de personas, esta clase de imágenes le parecen preciosas y le evocan sensaciones de libertad y tranquilidad. Aunque tampoco hace falta que sean cosas tan bonitas como esa, basta con ver volar a unos pájaros, sobre todo si es sobre el fondo de un paisaje amplio y despejado, o a un avión, para sentir las ganas de subirse ahí y flotar tranquilamente por el espacio. De hecho, yo creo que eso fue el centro del éxito de Richard Bach con "Juan Salvador Gaviota", que era un libro que evocaba libertad (y liberación) por todos los costados: volar, mar, y luego el mensaje explícito de "haz lo que te venga en gana, no pasará nada". Y sí, claro, es un mensaje atractivo, pero también es así de irresponsable; sobre todo se ve si uno se lee otros libros suyos, como "Ilusiones", donde desarrolla más sus teorías sobre el cosmos. Uno de mis numerosos asuntos pendientes es enterarme bien de su biografía, porque tengo entendido que no se portó demasiado bien con su primera familia. Pero no estoy bien informado, así que mejor no hablo.

Los vencejos, cómo vuelan los vencejos, qué control, qué pericia, qué velocidad, qué vértigo y qué dominio del espacio, de las vueltas y revueltas... o las cigüeñas, completamente diferentes, lentas y plácidas... o los milanos, que abundan por el alto de Paracuellos, por donde paso a menudo, apoyados en las corrientes ascendentes...incluso las aparentemente torpes urracas, o los gorriones, tan abundantes en las ciudades los dos, qué envidia me dan cuando los veo. O los estorninos, que son los que forman esas inmensas bandadas que, en las mañanas de invierno, vuelan de un lado a otro, con bruscos cambios de dirección, en un espectacular ejercicio de sincronización que, si no lo ve uno mismo, no se lo cree. Qué ganas me entran de unirme a ellos, sobre todo cuando los veo desde un atasco.

Lo que pasa es que meterse en un avión es algo diferente, al menos para mí. Yo, realmente, cuando estoy en avión siento sólo una fracción de lo que me imagino cuando veo esos pájaros, o aviones, u objetos voladores en general. No sé, estar en una cabina, con una vista limitada y preocupado por los instrumentos le quita bastante encanto, al menos en mi caso. También puede que sea que, realmente, casi nunca vuelo a mi aire, siempre sigo un plan para ir de un sitio a otro, o un circuito, y siempre hago maniobras muy lentitas y cuidadosas.

En fin, visto desde fuera, lo de volar en avión a mí siempre me ha prometido más. Por eso, yo me centro en el hecho de la travesía, de ir de un sitio a otro, y a ser posible por bonitos paisajes. Tuve una moto, e hice unos cuantos viajes con ella. También me gusta hacer viajes largos en coche, o incluso en el tren: ir de un sitio a otro, alejados y diferentes. Tiene algo de magia, de perspectivas de novedad. Pues, en avión, eso es mucho mejor, asociado a la satisfacción de ser uno mismo el que va por ahí volando. Y la de paisajes bonitos que hay; a menudo paso con el coche por valles, montes, bosques, y me digo, "qué bonito debe de ser volar por aquí".

O quizás es que necesite un pendular (trike). Es algo que me gustaría, y creo que lo probaré algún día (aunque de copiloto), aunque allá por el 96, en Villanueva del Pardillo, ya probé los Quicksilver y, si es por lo del aire en la cara, pues no hace mucha diferencia. Un planeador, pues tampoco me atraen mucho, y además me han dicho que vas más encastrado y ves menos que en avión normal. No obstante, también lo probaré algún día.

Un ala delta yo creo que sería otra cosa; eso sí debe dar una sensación mucho mayor de volar, ahí tumbado con nada entre tú y el suelo. Pero no, eso no me lo planteo. Estoy viejo, y ya tengo bastantes asuntos abiertos.

En cualquier caso, quizás por eso soy sólo un piloto, y no se me puede llamar aviador. A veces se hacen distinciones, asociando piloto a conductor, y aviador a apasionado del vuelo. No sé, es posible. Lo cierto es que, a mí, volar me gusta... pero no es como me esperaba. Pero vamos, tampoco es una  novedad, ya digo que allá por el 96 ya me pasó. Y ahí sigo.

Bueno, pues eso es todo, amigos.

No vuelo nada, pero busco (trozo de) avión(cillo)

Pues no. Desde el vuelo a Ocaña, hace ya más de un mes, que no he podido volar. Ahora, claro, el tiempo no acompaña. Esperaba poder haber ido a Alcazarén el pasado domingo 29, pero hizo un día de perros. Intentaré escaparme un día entre semana (Rafa da prioridad a alumnos, sobre todo para un viaje más o menos largo como ese), pero últimamente lo tengo bastante complicado en el trabajo.

En paralelo, he comenzado a buscar un avión: algo que tenga 3 ejes,
sea de 2ª generación, y me cueste unos 4.000 euros. O sea, un Coyote o SkyRanger compartido. Ví también unos cacharritos interesantes, un HiMax y un MiniMax, monoplazas de madera y algo antiguos pero chulos, por 3.000 euros. Pero, entre lo antiguos que eran los que vendían, y mi inexperiencia, meterme en uno de esos monoplazas sería muy poco recomendable. Aunque me haría ilusión, un monoplaza bonito (ej. los Rans S4 Airaile no me gustan demasiado).

Tampoco busco demasiado, en realidad, lo poco que hago es por Internet. Hice una búsqueda inicial y luego he dejado puestas unas alertas de Google. En realidad la mejor opción son los 3 compañeros de Loring que están vendiendo su viejo Chikinox. Lo que pasa es que hasta que no lo vendan, no se compran otro. Yo me hago ilusiones de conseguir uno para la próxima primavera, aunque he leído por ahí que el papeleo y los retrasos son tremendos.

No sé, quizás deba ampliar mi presupuesto a unos 6.000 euros y buscar una P92. Ya veremos. En fin, si tú que lees esto conoces de una participación en un avión con esas características, no dudes en avisarme.

También, en Mydair van a dar un curso de radiofonista en Diciembre. La verdad es que me gustaría, pero me da cosa; 4 mañanas de finde enteras no resultan compatibles con la familia, y además creo que hay uno que me coincide con una cuestión familiar. Aunque, como no vuelo, tengo más opciones. No sé, esperaré un poco más a ver.

Y eso es todo, amigos.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Ocaña

Pues sí. Había planeado ir a Ocaña el 17 de octubre, en coche y para las jornadas de seguridad en vuelo de AEPAL. Pero estuve de viaje de trabajo el jueves y viernes anteriores, y no era plan de abandonar de nuevo a la familia un sábado entero. Llamé a Rafa a ver si había hueco, pero ya no, así que llamé a Jesús, y con él sí.

Fuimos por la misma ruta que seguí con Adolfo, y me salió bien, casi no me despisté. Además, esta vez tomamos en y despegamos de Ocaña, como atestiguan estas fotos que tomó Jesús:


Esta la sacó al despegar:


Como me salió bien, he colgado el plan, con todas las notitas super-detalladas que me hago que son lo que permiten que, al final, no me pierda (aún tengo que actualizar mi chuletario para hacer planes). Lo único malo del viaje fue el tránsito por Casarrubios, donde hay bastante tráfico y hay que estar muy atento para ver a otros que pasan por ahí, los que notifican y los que no.

Y con eso gasté mi saldo de horas en Mydair (de hecho, me pasé y tuve que pagar la diferencia a Beni). Ahora, a ver si gasto las que me quedan en Loring. El siguiente plan: Alcazarén, yendo por el Puerto de Guadarrama, y volviendo por La Salceda-La Acebeda. Con un P92 debería ser menos de 1h cada tramo. A ver si a Rafa le parece bien, y el tiempo lo permite... había quedado con él para el día 7, pero luego ha surgido un plan familiar, así que lo tendré que cambiar al 14.

Después haré vuelitos para consumir las horas, y a ver si me pongo a buscar un Coyote / SkyRanger / lo que sea a compartir, que en primavera me gustaría hacer mi primera travesía solo. Aunque a mi mujer no le hace ninguna ilusión eso de que me compre un avión de segunda mano y con partes de tela... en fin, ya se verá.

Eso es todo, amigos

martes, 13 de octubre de 2009

No sé para qué me meto...

... donde no sé. Ayer mismo publiqué una entrada sobre el borrador de la nueva normativa de ULM, pero lo acabo de borrar. Porque una cosa es opinar libremente, y otra pontificar sobre lo que no se sabe; proponía cosas sobre las que realmente no tengo conocimiento suficiente.

Por cierto, que AEPAL ha publicado la lista de alegaciones que ha hecho a AESA, en espera de iniciar negociaciones al respecto.

Este sábado es la última edición de las jornadas de seguridad en vuelo... y parece que no voy a poder asistir. Me habían cambiado una cosa del trabajo, e iba a apuntarme mañana, pero hoy me ha surgido una nueva con la que estar todo el sábado fuera de casa resulta poco compatible.

En fin, ya veré, pero me temo que me quedo sin ellas. Eso es todo, amigos

lunes, 5 de octubre de 2009

Sotos

Anteayer volé con Jesús desde Robledillo a Sotos, algo al norte de Cuenca. Resultó ser un vuelo muy gratificante, pues además de que me perdí muy poco (igual que en el anterior a Ocaña, aunque me despisté un par de veces, luego supe reconocer dónde estaba), es que Jesús me dio la enhorabuena. Pocas veces me había sucedido eso; normalmente le tengo al lado, mosqueado por todas las cosas que hago mal, corrigiéndome una y otra vez. Pero anteayer no, aunque me iba apuntando cosas que veía en el mapa 1:200.000 que llevaba (y ayudándome los tramos que me perdí), en general se le veía relajado, y dijo que le transmití seguridad. Viniendo de Jesús, eso es todo un elogio. Este soy yo frente al Eurostar de Mydair, allí en Sotos:



Y aquí estoy frente a un pepino gigante (un Dromader) que usan para la lucha contra incendios:



Además, en el campo había un motovelero, con matrícula alemana pero cuyo dueño parecía español, que iba a salir cuando calentase un poco más (nosotros llegamos alrededor de las 9:15, y nos fuimos enseguida).

Aparte del contento porque me saliese bien la navegación, el viaje me gustó mucho porque el paisaje alrededor de Cuenca es muy bonito. La vista de la pequeña ciudad, encajada en varios cañones de ríos, y con un pequeño lago de nubes en el valle a su norte, es muy cuca (tengo que empezar a hacer fotos). La rodeamos por el este y subimos hacia Sotos, que afortunadamente estaba libre de esas nubes, y tomamos sin problema entre un par de bosques de pinos. Entonces pude imaginarme futuros viajes de fin de semana (o más, si se puede), de aeródromo en aeródromo, a cuál en un paraje más bonito, y pasando la noche en tienda de campaña junto al avión, o en un hotelito visitando una ciudad con encanto... eso es lo que ando buscando.

Yo creo que los medios de transporte (coche, moto, avión, barco) tienen dos usos principales, y que son los que los hace atractivos a mucha gente: uno, la emoción y la velocidad (apurar las curvas, sortear coches, hacer acrobacias, ganar regatas); y otro, la libertad e independencia de poder ir de un sitio a otro a voluntad, y a ser posible por sitios bonitos. En ambas vertientes, en mi opinión el avión sobrepasa a los otros medios, aunque eso ya va en gustos. Sea como sea, como yo no estoy ya para los trotes del riesgo y la emoción (por cierto, al fin Bonhomme ganó la Red Bull Air Race en Barcelona, y por fin La Sexta ejerció los derechos que tenía y retransmitió imágenes de la misma), me quedo con los viajes, que es a lo que aspiro con el avión.

Mis siguiente plan es estarme un mes sin volar, para asistir el día 17 a la última jornada de seguridad en vuelo de AEPAL, que creo que me vendrá muy bien. Aunque no sé si al final voy a poder, porque parece que voy a tener un viaje de trabajo toda la semana siguiente a ese día, y no es plan de dejar a la familia sola todo un sábado, y luego desaparecer una semana entera. Ya veremos... luego, tengo pensadas dos travesías más: primero, volver a Ocaña a ver si esta vez podemos tomar; y luego, ir hasta Alcazarén, a visitar a Hugo, pero en avión.

Y más adelante, tengo en la cabeza ya serios planes de meterme en un avioncillo compartido. Planes modestos, con un presupuesto de unos 4.000€ para entrar, ej. en un Coyote o SkyRanger entre 4 personas. Con el Coyote eso parece fácil de conseguir; sólo buscando se encuentran unas cuantas ofertas en Brunete, Casarrubios y Camarenilla. En Robledillo también venden al menos uno, y en Loring hay tres compañeros buscando otro...

Espero poder hacer realidad esos planes, y en algún momento de la primavera de 2010, hacer mi primera travesía solo... no es mi principal objetivo volar solo (insisto, a mi mujer, aunque no le guste que vuele, estoy seguro de que le encantarían esas escapadas), pero es otro hito que debo conseguir para afianzar mi propia seguridad. Porque, aunque ahora esté más chulo que un ocho, el sábado seguí cometiendo bastantes errores, y anda que no me quedan cosas por aprender...

Y eso es todo, amigos.

(Casi) Ocaña

Hace ya un par de semanas, el 20 de septiembre, fui con Adolfo a Ocaña. Llegamos sólo hasta cerca de Aranjuez, porque había bastante neblina y nos volvimos, pero desde el punto de vista de la navegación fue bastante satisfactorio. Tuve un par de momentos donde no sabía bien dónde estaba (incluyendo el ya habitual tramo entre Torrelodones y Villanueva del Pardillo), pero lo bueno fue que después me supe encontrar, y el resto del viaje estuve localizado todo el tiempo; incluso en el tramo desde Casarrubios hacia Ocaña, donde hay menos referencias y es más fácil perderse.

Por supuesto cometí otros errores. El peor fue que, en la ida, casi invadí el circuito de tráfico de Casarrubios; tendría que haber planeado rodearlo con más margen. Además, me cuesta enterarme de lo que dicen por la radio. Y a la vuelta, aunque no fue un error mío, estábamos rodeando Casarrubios también y acabábamos de notificar nuestra posición, cuando oimos por la radio "matrícula, al sur de Casarrubios, con tráfico a la vista". "Eso somos nosotros", dijimos, y efectivamente nos pasó zumbando otro ultraligero, en sentido opuesto, y a escasos 50m de donde estábamos. Buf... me dio miedo, es fácil llegar muy cerca a donde está otro, sin llegar a verlo hasta entonces.

Adolfo me dijo que había mejorado mucho desde la última vez, lo cual siempre es muy satisfactorio. Cuando vuelva por Loring intentaré repetir la travesía, a ver si tomo en Ocaña. Aunque la verdad es que el paisaje es bastante feo, pero me hace ilusión visitar y aterrizar en aeródromos nuevos. Ah, y además, ahora parece que resulta que el tramo entre Colmenar y Villanueva del Pardillo es mejor hacerlo directo hacia el suroeste, dejando Torrelodones a la derecha en vez de a la izquierda, como la primera vez que fui con Jesús... yo no entiendo. En fin, la próxima vez confirmaré y si es necesario actualizaré el plan.

Así pues, las horas invertidas en estudiarme la cartografía 1:200.000 y el Google Earth sirvieron para, volando con el mapa 1:500.000, no perderme. He insistido en utilizar el 1:500.000 porque todo lo que leo dice que es lo que hay que hacer, aunque como claramente el detalle es insuficiente para una buena identificación visual, lo complemento con estudiarme el 1:200.000, y trasladar al plan todas las indicaciones sobre navegación visual que puedo. Eso es lo que me lleva más tiempo; intentar imaginarme lo que habrá en un sitio cuando llegue, si habrá elevaciones significativas o peligrosas, corregir el rumbo para pasar por una referencia más visible o evitar una altura (o sea: borrar los trazos con alcohol, volver a hacerlos, volver a medir ángulos y distancias, corregir la hoja de cálculo)... pero bueno, bien está si sirve para no perderme. Y una vez el plan tiene todas las notas, puedo llevar el 1:500.000 durante el vuelo, que es mucho más manejable, y además tiene información muy importante, como zonas prohibidas u obstáculos (líneas de alta tensión, molinos de viento, antenas, ...)

Lo siguiente que hice fue un vuelo a Sotos con Jesús, pero eso lo cuento ya en la próxima entrada en este diario... así pues, eso es todo amigos.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Navegación arrastrada

Estaba yo muy contento con mis habilidades navegatorias, pero los tres últimos viajes me han sacado de mi inopia:
  • El 29 de agosto intenté ir con Adolfo al aeródromo de Brunete, algo en principio sencillo, tras haber llegado bien a Villanueva del Pardillo. Pero no, aparte de no ver nunca Hoyo de Manzanares, al pasar al sur de la A-6 me perdí del todo.
  • El 5 de septiembre volví, con Rafa, y salió mejor. La principal diferencia: me había estudiado el mapa antes y apuntado puntos de referencia en el plan, y en vez de ir intentando localizar lo que iba saliendo, iba buscando referencias esperadas.
  • Ayer 13 de septiembre hice con Jesús un circuitillo entre Robledillo-Atienza-Sigüenza-Robledillo, con el Eurostar de Mydair. Igual que en el anterior me había estudiado bien la cartografía y hecho montones de notas. Y lo que es la navegación observada sí me salió en general bien; pero casi todo lo demás, mal, incluidos los rumbos que saqué con el mapa 1:500.000 . Y yo, tan absorbido iba en identificar lo que veía, ni guardaba la velocidad, ni la altura, ni ná.
En fin, puede hacerse peor, pero también mucho mejor. Es un poco descorazonador; después de la burrada de 53h 25m de vuelo antes de la licencia, y 12h 27m de vuelo con licencia, sigo siendo bastante torpe. Supongo que en general las cosas son una mezcla de talento natural y habilidad aprendida, y está claro que esto de volar, en mi caso, carezco por completo de lo primero, y es todo aprendizaje. Pero, en fin, aunque yo creo que me cuesta mucho más de la media, lo bueno es que poco a poco voy aprendiendo. Espero.

De estos últimos viajes saco lo siguiente:
  • Para hacer navegación observada, es casi imprescindible estudiar antes una cartografía detallada, ej. 1:200.000, ya sea para aprendérsela de memoria o para hacer notas en el plan
  • Aunque para hacer el plan hay que usar la carta 1:500.000 OACI para ver las zonas y demás, para tomar rumbos y navegación observada no sirve mucho. Esto se suponía que ya lo sabía, pero lo había olvidado Bueno, se supone que los pilotos privados y demás toman los rumbos en ella, pero desde luego yo, con el poco detalle que tiene, genero demasiados errores al poner los puntos y al medir los ángulos, por lo cortos que son los segmentos.
  • Gracias a ese estudio previo, durante el vuelo el mapa no es prácticamente necesario, haciendo sólo falta para consultas ocasionales. Basta con el plan.
Bueno, cuando vuelva a tener un plan majo y las instrucciones claras, actualizaré las que tengo publicadas. Lo próximo, el domingo 20, es un vuelito a Ocaña con Rafa. Así que, hasta la próxima, eso es todo, amigos.